Últimamente #1
... en la vida real...
Para poder postear regularmente en Exo’s Fiction, decidí crear un formato comodín que me permita escribir cada tanto sobre algo, sin necesidad de que sea demasiado elaborado (o ficcional). Trampas para que mi mente perfeccionista se apague y la presión de mostrarme vulnerable desaparezca, al menos por un rato.
Y lo que se me ocurrió fue compartir cositas que estuve leyendo, jugando, viendo y/o escuchando1 últimamente:
Adult Swim’s The Elephant
La última producción de 2025 que vi en 2025 fue The Elephant. Es un corto animado que dura lo mismo que un capítulo de anime. Se juntaron Pendleton Ward (Adventure Time), Rebecca Sugar (Steven Universe), Ian Jones-Quartey (O.K. K.O.!) y Patrick McHale (Over the Garden Wall) a hacer algo juntos, pero separados. Todos menos Ian se hicieron conocidos por Hora de Aventura y en el equipo de producción también hay gente como Adam Muto y Kent Osborne, fundamentales de Adventure Time.
¿De qué se trata The Elephant? No importa. Son 23 minutos y lo podés ver cuando quieras, especialmente si tenés HBO Max, así que para qué arriesgarme a arruinarte un poquito de tan hermosa experiencia. Lo que sí quiero contarte es que se trata del primer ejercicio (creo) de Cadáver Exquisito hecho en animación.
¿Qué es un cadáver exquisito? Es un concepto que descubrí hace muy poco, pero que une artistas con otros desde épocas antiguas. Se puede aplicar a distintas disciplinas, y la onda es que varias personas colaboran para crear una sola obra: uno la empieza, otro la sigue y el tercero la termina. En dibujo suelen ser tres personas para hacer la cabeza, el cuerpo y las piernas de un ser vivo, pero en escritura puede ser algo más extenso y con todavía más gente, o infinito, como una partida de Monopoly.
Con esta metodología crearon una historia sobre la identidad, el bien y el mal, el propósito, la muerte y el amor que tiene visuales bizarras, personajes efímeros y mucho humor. HBO Max también incluyó un pequeño detrás de escenas que cuenta cómo se coordinaron los grupos para mantener cierta coherencia narrativa y temática sin saber qué estaban haciendo los demás. También podés ver a los creadores reaccionando por primera vez a The Elephant y es muy conmovedor.
Cada segmento dura menos de diez minutos, pero alcanza para presentar personajes, contextos y contar algo con lo que conectás enseguida. A veces lo hacés desde el humor, desde lo lindo de los diseños o desde la temática, que es tan elemental que atraviesa a cualquiera. El ritmo no para y la emoción se sostiene, a veces acompañada de risas y otras de reflexiones más duras. Siempre con arte que te hace pausar para poder apreciar todo, con estilos que se mezclan y con ideas innovadoras que vuelven a demostrar que el alcance de la animación es infinito.
Recomiendo The Elephant porque es una rareza, porque es sorprendente y porque está buenísimo. Representó un cierre ideal para 2025 que impulsó mis instintos creativos para que hoy esté acá, escribiendo en mi Substack con más frecuencia que nunca.
The Elephant es una rareza medio inexplicable y tiene grandes probabilidades de desaparecer de HBO Max en un futuro no muy lejano, como ya pasó con tantas otras cosas lindas. También por eso lo recomiendo, y porque Warner no hizo mucho para promocionarlo. The Elephant representa un riesgo único que ningún estudio tomaría hoy, por eso es una rareza, aunque apostar por los talentos detrás de la obra no creo que implique arriesgarse demasiado. Tal vez haya sido todo muy clandestino y en Warner no saben bien de qué se trata, porque los propios involucrados tampoco hicieron mucha promoción al respecto, por lo que vi.
De cualquier manera, es una pieza de animación extremadamente original que te lleva por donde quiere y te hace sentir cosas.
Hoy
Una de mis primeras lecturas de 2026 fue de una autora argentina que vive en Barcelona desde hace más de 20 años. Llegué a ella porque su libro Hoy tiene colores que me hipnotizaron y un tamaño que prometía algo interesante. No suelo hacer esa relación tamaño-interés, pero fue lo que sentí cuando vi Hoy en una librería.
Agustina Guerrero es conocida por su personaje La Volátil, pero yo la descubrí ahora y me llevé una grata sorpresa con su arte. Hoy cuenta un día en la vida de la protagonista en el que decide apretar el botón de pausa y dejarse llevar por lo que salga. Aprovecha la hora del almuerzo en la oficina para salir a caminar y apreciar el paisaje que la rodea todos los días, pero que rara vez está en sus pensamientos.
Descubre cositas que siempre estuvieron ahí, esperando su atención. Se cruza con gente conocida y desconocida que le aporta algo para pensar o le deja una canción pegada. Encuentra un tesoro, o más de uno, y se deja llevar hasta lo próximo que la hace sentir algo.
Resonó muchísimo conmigo porque 2025 fue agotador en más de un sentido y en varias ocasiones, mi solución a todos los problemas fue frenar. Desprenderme del celu un rato y sentir el aire fresco en la cara por unos minutos. Aburrirme. Desacelerar un poco todo para que no me lleve puesto ni yo me lleve puesto a los demás.
La idea de mantener este espacio en internet también viene de querer estar menos tiempo en redes. Viví el peak de internet como herramienta comunicacional y comunitaria y lo que representa hoy es algo totalmente diferente. Antes me metía en internet para distraerme de la realidad y ahora salgo al balcón para distraerme de la conexión constante a alguna pantalla grande, chica o mediana. A veces no hago nada, simplemente clavo los ojos en el horizonte y dejo que las cosas se acomoden solas. Quiero que meditar se convierta en un hábito, pero todavía me cuesta un poquito.
Pero volviendo a Agustina Guerrero, hay una escena de Hoy que me vuelve a la mente cada tanto. Es una gilada mínima. En una parte, una amiga suya saca una botella de agua de la cartera para limpiar donde hizo pis su perro una o dos viñetas antes. No hay diálogo, no hay un foco especial en esa escena, nada. Es simplemente un momento. De esos pequeños detalles hay miles y son los que hacen que Hoy sea un viaje tan ameno como iluminador.
El manejo de colores es exquisito y te invita a frenar tal y como hace la protagonista para poder apreciar todo lo que tenés adelante tuyo, y el estilo de Guerrero es ameno. Te abre los brazos y te invita a transitar una aventura sin sobresaltos ni giros inesperados que se siente muy familiar.
28 Years Later - The Bone Temple
No me quiero explayar demasiado en esto, pero la nueva de la saga Exterminio fue un excelente comienzo cinéfilo de 2026. De hecho, vi Marty Supreme un día antes y me encantó, y si bien quedé recordando momentos y cantando algunas de sus canciones, The Bone Temple me sorprendió todavía más.
Alex Garland (pasión) armó un guión que me resultó mucho más dinámico y coherente que el de 28 Years Later (2025) y la directora Nia DaCosta no intentó imitar a Danny Boyle, sino que hizo la suya y la rompió. Trajeron frescura al género con cosas que no esperaba. Tiene mucho humor y pocos zombies, y sé que eso no suena para nada bien, pero es lo que necesita la historia. Tiene lindo terror, sadismo y gore y la esencia misma de toda buena historia de zombies: el problema es el humano.
Hay una escena que todavía resuena en mi cabeza en diferentes momentos del día porque el poder que tiene trasciende las barreras del tiempo (la vi hace más de una semana). Lo único malo es que no le fue bien en taquilla, lo cual puede afectar a la secuela de alguna manera. Creo que 28 Years Later se va a apreciar más como trilogía una vez concluya la historia, pero esta parte del medio funciona de maravillas independientemente.
Tanto Marty Supreme como The Bone Temple son películas con muchísimo para decir y no son “el estreno de la semana” que te comenta un influencer en un reel de un minuto junto con otras tres recomendaciones para matar tu aburrimiento. Son historias para revisitar, para discutir, para reflexionar desde diferentes miradas. Para charlar, para compartir. Pero como no soy muy bueno conversando (estás invitadx a intentarlo cuando quieras y voy a dar lo mejor de mí, igual), lo que me sale es venir acá y escribir al respecto. Tal vez sea suficiente o tal vez sea el disparador para seguir charlando, debatiendo y criticando el arte que tanto nos gusta sentir.
Por cierto, tengo cuenta de Letterboxd, por si tenés ganas de ser mi amigui. No escribo reviews ahí, solamente pongo lo que vi para tener registro en algún lado. Si algo me gusta mucho y me llama la atención, seguramente lo comente acá, como voy a hacer con Bubblegum Crisis, un anime que empecé hace poco y que me enamoró desde su primer minuto con su estética ochentosa cyberpunk. Si algo me gusta tanto que me parece una obra maestra, una pieza artística fundamental para una vida sana y completa, lo posteo en mi Instagram. Comparto cosas, es lo que hago. Recién ahora estoy empezando a crear las mías, propias, pero va muy de a poco, así que paciencia.
Gracias por leer hasta acá, como siempre, sé que no es fácil y lo valoro un montón. Y gracias a todos los que se suscribieron después de mi último posteo, me dieron un boost anímico que ni se imaginan.
La próxima traigo ficción, ¡lo prometo!
No me gusta decir que “consumo” arte ni me gusta decirle “contenido.” Son palabras que, para mí, tienen connotaciones de mierda para lo creativo. Trato de evitarlas lo más posible, pero entiendo que a veces ayudan a englobar conceptos.









Coincido. Y Bone Temple no solo es lo que le venia haciendo falta a la saga sino al cine en general y en particular al de terror.
Que interesante te estas poniendo EXO !!!